On the origins of Western theater.
More on this subject - Mark Damen
http://www.usu.edu/markdamen/ClasDram...
Personae:
Dionysus, Zeus, Arion, Thespis, hypokritos - answerer, Peisistratus, Phrynichus, Xerxes, Phoenician women, Aeschylus, Agamemnon, Clytemnestra, Cassandra, Aegisthus.
Terms:
thymele - altar, tragos - goat, dithyramb - hymn in honor of Dionysus, chorus, extase, enthoustase, The City of Dionysia Festival in Athens, tragedy, Trojan war, skene, prologue, parados, exodus.
domingo, 31 de enero de 2010
History of Theatre / Theater 1 - From Ritual to Theater / Ancient Greek Theater
History of Theatre / Theater 1 - From Ritual to Theater / Ancient Greek Theater
On the origins of Western theater.
More on this subject - Mark Damen
http://www.usu.edu/markdamen/ClasDram...
Personae:
Dionysus, Zeus, Arion, Thespis, hypokritos - answerer, Peisistratus, Phrynichus, Xerxes, Phoenician women, Aeschylus, Agamemnon, Clytemnestra, Cassandra, Aegisthus.
Terms:
thymele - altar, tragos - goat, dithyramb - hymn in honor of Dionysus, chorus, extase, enthoustase, The City of Dionysia Festival in Athens, tragedy, Trojan war, skene, prologue, parados, exodus.
La Escuela de Atenas
papa Julio II eligió a Rafael para decorar la Stanza della Signatura del Vaticano, sala que servía como biblioteca y que era la utilizada por el pontífice para firmar los decretos del tribunal eclesiástico. En cada una de las cuatro paredes encontramos un fresco; la Escuela de Atenas ilustra la Filosofía; la Teología está representada por la Disputa del Sacramento; la Poesía se simboliza con el Parnaso; mientras que el Derecho se ilustra con dos escenas: Gregorio IX recibe las Decretales y Triboniano entrega las Pandectas.
En la famosa Escuela de Atenas, Rafael ha introducido la escena en un templo de inspiración romana, enlazando con la idea del templo de la Filosofía evocado por Marsilio Ficino. En las paredes del templo contemplamos las estatuas de Apolo, el dios de la Razón, y Minerva, la diosa de la Sabiduría, así como las bóvedas de casetones y los espacios abiertos que dominan el edificio, creando un singular efecto de perspectiva.
Dos grandes filósofos clásicos presiden el conjunto: Platón, levantando el dedo y sosteniendo el "Timeo", y Aristóteles, tendiendo su brazo hacia adelante con la palma de la mano vuelta hacia el suelo con su "Ética" sujeta en el otro brazo.
A la izquierda encontramos a Sócrates conversando con un grupo de jóvenes en el que se incluye a Alejandro Magno. En primer plano hallamos otro grupo presidido por el matemático Pitágoras; sobre el pedestal se halla el filósofo Epicuro, coronado de pámpanos.
Sentado en los peldaños de la escalinata se sitúa Heráclito, tomando la efigie de Miguel Angel por modelo, mientras que Diógenes se echa sobre las escaleras.
En el grupo de la derecha observamos a Euclides midiendo con un compás, junto a sus discípulos; a su lado se hallan Zoroastro, de frente, sosteniendo el globo celeste, y Ptolomeo con el globo terráqueo, de espaldas. Junto a ellos se aprecia la efigie del propio Rafael dirigiendo su mirada al espectador.
Los diferentes grupos de personajes se ubican de manera simétrica, dejando el espacio central vacío para contemplar mejor a los protagonistas, recortados ante un fondo celeste e iluminados por un potente foco de luz que resalta la monumentalidad de la construcción.
La acrópolis de Atenas
e todas la acrópolis griegas, ninguna es tan impresionante como la de Atenas. En ese lugar se produjo el enfrentamiento entre Atenea y Poseidón. El dios, para mostrar su poder, hizo manar una fuente mientras que la diosa dio vida a un olivo. Los atenienses elegirán a Atenea como su diosa y a ella se consagra el templo más importante del lugar.
Los templos de la Acrópolis fueron destruidos por los persas durante las guerras médicas. Pericles será el encargado de poner en marcha un nuevo programa de construcciones que, en breve plazo, acabará de perfilar el aspecto monumental del conjunto.
A la entrada del recinto amurallado se levanta la puerta monumental o propíleos, edificados por Mnesikles. Delante de ellos se sitúa el templo de Atenea Nike, obra de Calícrates. En el interior de la Acrópolis y frente a los propíleos se halla la gigantesca estatua en bronce de Palas Atenea, realizada por Fidias. A su derecha está el propilón de la Calcoteca y ocupando la meseta se levanta el Partenón, diseñado por Ictinos y Calícrates. En el norte hallamos el Erecteion, también obra de Menesicles, y a su lado el altar de Atenea.
Atenas - Introducción
Atenas es el sinónimo por antonomasia de la cultura clásica griega, de nuestra forma de pensar y de concebir el mundo y el hombre. Casi siempre que pensamos en Atenas acude a nuestra memoria el recuerdo del Partenón, de la Acrópolis, del Erecteion, de las guerras médicas, de Platón, de Aristóteles, y de los primeros balbuceos de la democracia.
Pericles es el impulsor de la superioridad ateniense en la época clásica griega. Su principal objetivo será embellecer su ciudad y mostrarla como ejemplo a las demás polis, no sólo en lo político y social, sino también en el campo artístico.
Roma nos legó una profunda admiración por los logros de la civilización helénica que Atenas representa. La ciudad se convirtió en la meca intelectual del mundo romano.
Atenas vivirá un periodo de decadencia que abarcará casi 1000 años, hasta que en 1834 es elegida capital del recién independizado reino griego, recuperando parte del esplendor conseguido en el siglo V a.C., especialmente gracias a los Juegos Olímpicos de 2004.
La acrópolis de Atenas
De todas la acrópolis griegas, ninguna es tan impresionante como la de Atenas. En ese lugar se produjo el enfrentamiento entre Atenea y Poseidón. El dios, para mostrar su poder, hizo manar una fuente mientras que la diosa dio vida a un olivo. Los atenienses elegirán a Atenea como su diosa y a ella se consagra el templo más importante del lugar.
Los templos de la Acrópolis fueron destruidos por los persas durante las guerras médicas. Pericles será el encargado de poner en marcha un nuevo programa de construcciones que, en breve plazo, acabará de perfilar el aspecto monumental del conjunto.
A la entrada del recinto amurallado se levanta la puerta monumental o propíleos, edificados por Mnesikles. Delante de ellos se sitúa el templo de Atenea Nike, obra de Calícrates. En el interior de la Acrópolis y frente a los propíleos se halla la gigantesca estatua en bronce de Palas Atenea, realizada por Fidias. A su derecha está el propilón de la Calcoteca y ocupando la meseta se levanta el Partenón, diseñado por Ictinos y Calícrates. En el norte hallamos el Erecteion, también obra de Menesicles, y a su lado el altar de Atenea.
Grandes Civilizaciones: Grecia
Los habitantes de la antigua Grecia se llamaban a sí mismos helenos, y a su tierra, Grecia, la llamaban la Hélade. El territorio de la Grecia antigua coincide aproximadamente con el actual, pero para completar el mundo helénico es preciso añadir las costas egeas de Asia Menor, así como las del sur de Italia y la isla de Sicilia.
La historia y la cultura griegas están íntimamente relacionadas con el paisaje. La Grecia continental es prácticamente una cadena montañosa que se hunde en el Mar Egeo, cuyas numerosas islas no son más que las cimas de esta cordillera sumergida. Este fenómeno ha dado lugar a unas líneas costeras muy recortadas y abruptas, con abundantes penínsulas y pequeñas islas próximas, además de unos valles interiores cerrados y de difícil acceso. Las llanuras, por el contrario, son escasas y de pequeña extensión.
El nexo de unión de estas diferentes áreas es el mar, vía de enlace de los diferentes territorios y factor de expansión del mundo griego. La escasez de terreno fértil obligará al griego antiguo a buscar nuevas tierras que alimenten a la población sobrante. De ahí la vocación comercial del pueblo heleno o la colonización de nuevos territorios, que caracterizarán a la Grecia antigua.
Pero el paisaje griego, con ser importante, no ayuda por sí solo a explicar el maravilloso legado cultural helénico. El racionalismo como actitud ante la vida, la consideración del hombre como medida de todas las cosas, el amor a la belleza y un elevado sentido estético o la democracia como sistema político, son valores espirituales presentes en nuestro mundo. "Opino que es justo favorecer al pueblo en general en detrimento de los nobles y los ricos, porque es el pueblo quien, al dar los hombres para la marina y el comercio, constituye la fuerza de Atenas. En consecuencia, justo es que participe de los cargos que dependen de una elección", dirá Jenofonte en el siglo IV. Estos valores, sin duda una deuda reconocible con el mundo griego, no surgen de manera repentina, sino que son el fruto de evolución de casi 3.000 años.
Durante estos tres milenios, pueblos diferentes poblaron las tierras de la Hélade. Desde el año 3000 a.C., en que finaliza el Neolítico, hasta el 1100 antes de nuestra Era, se desarrolla la Edad del Bronce. En esta etapa emergen sucesivamente tres grandes culturas. La primera, la Cicládica, tiene como característica principal el desarrollo de un floreciente comercio.
Mucho más importante será la cultura minoica, cuyo núcleo es la isla de Creta. Alrededor del 1900 a.C. surgen grandiosos palacios en Cnosós y Festo, imponentes residencias reales con cientos de habitaciones, algunas de ellas bellísimamente decoradas con frescos vivos y coloristas. Los palacios cretenses señalan la aparición de un poder absoluto, sustentado económicamente por una intensa actividad comercial, basada en el intercambio de suntuosos objetos de artesanía....
Precedentes del retrato
La captación del rostro humano por medio de una interpretación artística se remonta a las primeras grandes civilizaciones de la tierra. Después de un momento inicial, la Prehistoria, en el que no hay apenas retratos, es a partir de culturas como Egipto (por ejemplo, en los tardíos retratos de El-Fayum) o las de Mesopotamia (Sumer, Acad, Babilonia, Persia) cuando surge la necesidad de captar la imagen de los personajes más destacados de esos territorios.
En un principio, el arte se muestra al servicio de las clases dirigentes (reyes, faraones, alto clero) que empiezan a comprender el enorme poder que tiene la imagen como vehículo transmisor de mensajes de poder o riqueza. A todos los efectos, la imagen de un dirigente le representa enteramente, es él mismo, por lo que se imponen lenguajes con tendencia a la simplificación, a la abstracción de perfiles y volúmenes.
Pero al mismo tiempo surge la otra gran opción estilística que va a perdurar en los siglos posteriores: el naturalismo, la recreación más o menos fidedigna de los rasgos del ser humano, de lo que le diferencia del resto. A este respecto, el periodo "amarniano" del Imperio Nuevo egipcio - hacia el s. XIV a.C. - supone una verdadera revolución, una lección para el arte de otras culturas, como la griega o la romana. Allí aparecen hombres y mujeres alejados de cualquier idealización: ancianos, feos, decrépitos... y, sin embargo, se están plantando las bases del arte como testimonio fundamental de la historia de la Humanidad.
Egipto ejerció una influencia decisiva en las culturas del Egeo, en el Mediterráneo Oriental, especialmente en la griega. Así, por ejemplo, en los frescos del palacio cretense de Cnosos vemos desfilar a mujeres coquetas y hombres musculosos, cuya imagen está destinada a reflejar el sofisticado nivel de vida alcanzado. En las fases posteriores del arte griego, el retrato se convirtió en el testimonio perfecto de que se había alcanzado un nuevo grado de civilización. Los valores de libertad y democracia tuvieron que concretarse en una imagen renovada del ser humano, en unos retratos a medio camino entre la idealización y el naturalismo, como en el retrato de Pericles (s. V a.C.) en el periodo clásico o, ya en el helenístico, el de algunos filósofos.
Pero aún faltaba un paso más para entrar en la concepción plenamente occidental del retrato. Ese protagonismo le correspondería a Roma, primero en su período republicano, más tarde en el imperial. Existían numerosas razones para ello: la copia de esculturas griegas, un sentimiento exacerbado del individualismo, el orgullo de saberse los dueños de casi todo el mundo conocido, etc. Frente a las concepciones previas del retrato, en Roma se impone el valor exclusivo de documento de época: veremos aparecer senadores, cónsules, emperadores, pero también la narración de las batallas y de los triunfos cosechados en todos los lugares.
Esa preeminencia del naturalismo en el retrato romano vendría a ser reprimida por la llegada de una nueva religión, el cristianismo, que valoró la belleza espiritual sobre la física. Éste es el rasgo decisivo en la evolución del retrato en el milenio siguiente, y a través de periodos como el prerrománico, el románico o el gótico los retratos descriptivos son minoría, arrinconados ante la temática religiosa, que consideraba la imagen en términos de educación moral y no de narración.
A finales de la Edad Media, una serie de acontecimientos permite iniciar una nueva etapa para la Humanidad: de manera progresiva el hombre sustituye a Dios como centro del universo. Cada uno ocupa su propia parcela y la del hombre es el conocimiento del medio natural, del mundo físico. Como siempre había sucedido, otra vez será el retrato el género artístico encargado de mostrar con toda nitidez el alcance de esas transformaciones. Pronto surgen dos núcleos geográficos donde irradian las nuevas imágenes: los Países Bajos e Italia.
Del teatro griego al romano
El teatro griego consta de tres partes esenciales: escena, orquestra y graderío. La escena se encuentra a nivel de tierra y en ella se emplean decoraciones giratorias en forma de prismas triangulares. La orquestra es la parte dedicada al coro; tiene planta circular y en el centro se alza la estatua dedicada a Dionisos, dios en cuyo honor se celebra la fiesta. El graderío tiene planta ultrasemicircular, rodeando en parte a la orquestra.
La principal novedad en el teatro romano la encontramos en la disminución del tamaño de la orquestra, que se hace semicircular debido a la menor importancia otorgada al coro durante la representación. Al hacerse la orquestra semicircular, el graderío toma la misma forma. Los romanos le llaman cavea y distinguen en él tres tercios. De esta manera, el teatro se convierte en un edificio y la escena ocupa un papel importante en él, organizándose habitualmente a través de arquerías, frontones y nichos.
En Roma el más importante de los teatros es el Marcelo mientras que en España destaca el de Mérida, realizado en el año 18 a.C. aunque su escena se construya en el año 135 después de Cristo.
"Adiós, Mr. Chips" (1969) en Pompeya.wmv
Fragmento de la película musical "Adiós, Mr. Chips" (1969) en el que sus dos protagonistas dialogan en el teatro grande (o griego) de Pompeya y donde se pretende de manifiesto la buena acústica de los teatros construidos al modo griego.
El teatro de Epidauro
http://www.artehistoria.com/arte/vide...
El género teatral es de creación griega y el edifico que alberga el espectáculo también es una construcción típicamente griega. Consta de tres partes esenciales: escena, orquestra y graderío. La escena se encuentra a nivel de tierra y en ella se emplean decoraciones giratorias en forma de prismas triangulares. La orquestra es la parte dedicada al coro; tiene planta circular y en el centro se alza la estatua dedicada a Dionisos, dios en cuyo honor se celebra la fiesta. El graderío tiene planta ultrasemicircular, rodeando en parte a la orquestra. El teatro más famoso es el de Epidauro, construido por Policleto el Joven a finales del siglo IV a.C. Se utilizó un desnivel natural del terreno de 24 metros para edificar una concha de 120 metros de diámetro que se divide en dos zonas. La parte inferior del hemiciclo está dividida en 12 cuneus con una treintena de gradas cada uno mientras que en la zona superior se hallan 22 cuneus con 20 gradas cada uno. En total podía albergar hasta 15.000 espectadores que disponían de dos tipos de asientos: los del pueblo consistente en las propias gradas y los de las personalidades políticas, con respaldo y brazos.
